Mostrando entradas con la etiqueta Geografía Física. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Geografía Física. Mostrar todas las entradas

Tema 04. CLIMAS Y ZONAS BIOCLIMÁTICAS. EL TIEMPO Y EL CLIMA COMO CONDICIONANTES DE LAS ACTIVIDADES HUMANAS.






INTRODUCCIÓN.



1. CLIMA.

Concepto de clima.

Concepto de tiempo atmosférico.

Factores climáticos.

El régimen climático.

Zonas climáticas.



2. LOS CLIMAS.

2.1. LOS CLIMAS INTERTROPICALES.

ECUATORIAL.

SUBECUATORIAL.

MONZÓNICO.

TROPICAL.

SEMIÁRIDO (O SUBÁRIDO).

ÁRIDO.

2.2. LOS CLIMAS EXTRATROPICALES.

TEMPLADO CÁLIDO.

TEMPLADO FRÍO.

TRES CLIMAS EUROPEOS TEMPLADOS (DE REGÍMENES CLIMÁTICOS).

Oceánico.

Continental.

Alpino.

FRÍO POLAR.



3. EL TIEMPO Y EL CLIMA COMO CONDICIONANTES DE LAS ACTIVIDADES HUMANAS.



APÉNDICES.



INTRODUCCIÓN.

Esta unidad didáctica (UD) tiene una gran complejidad porque comprende casi toda una rama de la geografía, la climatología, una disciplina muy vasta en temática y procedimientos, que cuenta todavía con grandes diferencias conceptuales entre los autores, por lo que casi todos los manuales ofrecen clasificaciones distintas. Es por ello que en esta UD la síntesis es ineludible y se renuncia a explicar todas sus facetas, a fin de exponer una visión didáctica más clara.



1. CLIMA.

Concepto de clima.

El clima es el conjunto de condiciones atmosféricas medias, deducidas de periodos largos de observación. Más extensamente, es el conjunto de las condiciones que caracterizan la atmósfera de un lugar determinado y que son definidas por los valores medios de los diferentes elementos climáticos, sus valores extremos y la frecuencia o duración de los fenómenos atmosféricos durante un periodo de tiempo muy largo. No se debe confundir clima con tiempo atmosférico. Se emplea clima como sinónimo de zona climática o régimen climático (por ejemplo clima frío, clima tropical).

Concepto de tiempo atmosférico.

El tiempo atmosférico es el estado de la atmósfera en un lugar y momento determinados. Se describe indicando los valores de una serie de parámetros, los elementos meteorológicos: temperatura del aire, presión atmosférica, viento y humedad atmosférica (humedad relativa, nubosidad, precipitaciones). La medida de estos elementos se realiza en las estaciones meteorológicas mediante instrumentos adecuados. Además de estas observaciones en el suelo se realizan observaciones para conocer la atmósfera en altura. Esta información, estudiada por la ciencia de la meteorología, es representada sinópticamente en los mapas meteorológicos de superficie y de altura.



Factores climáticos.



Los factores climáticos son todos los fenómenos que se producen en la superficie de la Tierra y que, sin ser propiamente climáticos, repercuten directamente sobre el clima. Los más importantes son la latitud, la continentalidad y la altitud, siendo menos importantes el tipo de suelo, la vegetación y el factor humano.

La latitud influye debido al desigual calentamiento de las zonas de la tierra al recibir los rayos del sol con una inclinación diferente, lo cual varía la intensidad y duración de la insolación.

La continentalidad de las regiones alejadas del mar determina unas oscilaciones térmicas muy importantes a causa del calentamiento y enfriamiento rápido de las masas sólidas en relación con las masas líquidas, donde estos procesos son más lentos. El mar (podríamos incluso hablar del factor de oceanidad) actúa, pues, como suavizador y moderador de las temperaturas en las regiones sometidas a su influencia. Además, la humedad es muy elevada cerca de la costa y disminuye progresivamente a medida que la continentalidad aumenta.

La altitud repercute en el clima a causa de la disminución de la presión atmosférica, de la temperatura (aproximadamente 1ºC cada 160 m de desnivel) y del aumento de precipitaciones. El descenso de las temperaturas es debido a la menor densidad del aire y a la disminución de la cantidad de anhídrido carbónico en las capas altas de la atmósfera, que le quitan poder de absorción del calor, mientras que el aumento de las precipitaciones es debido al enfriamiento de las masas de aire cargadas de humedad que se produce cuando estas se ven obligadas a elevarse al encontrar una elevación u otros accidentes orográficos.

El tipo de suelo influye por su color, que determina la cantidad de calor que es capaz de absorber, y su composición, en la humedad que retiene.

La vegetación contribuye a modificar las temperaturas y sobre todo la humedad.

El factor humano influye porque el hombre es capaz de modificar el clima y de crear unas condiciones climáticas artificiales en su hábitat.

Los tres últimos factores y otros tienen un valor local, afectando a zonas muy reducidas, y constituyen, en realidad, climas locales o microclimas.

Los regímenes climáticos.

El régimen climático está constituido por el conjunto de condiciones atmosféricas características de un sector determinado, debidas al predominio de un factor sobre los otros. En general, se pueden establecer estos regímenes climáticos: marítimo, continental, desértico y de montaña.

Marítimo, caracterizado por la influencia del mar, que contribuye a la uniformidad de las temperaturas y a la pequeña oscilación térmica, y también por la humedad del aire, que se mantiene constante.

Continental, caracterizado por las fuertes oscilaciones térmicas (diarias y anuales), una disminución importante de las precipitaciones, de distribución irregular a lo largo del año, y por la sequedad del aire.

Desértico, caracterizado por la fuerte aridez, con precipitaciones que no llegan a los 100 mm anuales, y por oscilaciones térmicas diarias muy acusadas. Empero, las causas que originan los desiertos son muy distintas según la zona climática.

De montaña, caracterizado por aparecer a una cierta altura, presentar una disminución de la temperatura importante respecto a la zona climática donde está, un aumento de las precipitaciones y de la intensidad de la radiación solar proporcional.

Algunos autores proponen también un régimen monzónico, pero este clima es tan característico de unas determinadas regiones de la Tierra que actualmente se le considera como uno de los climas intertropicales.

Zonas climáticas.

Los geógrafos y los climatólogos han intentado establecer unas divisiones de la Tierra que correspondan a la diversidad climática existente, introduciendo el concepto de “zona climática” para referirse a grandes sectores de la Tierra con características climáticas comunes y que ocupan al menos parte de algunos continentes. Estas zonas forman bandas o fajas paralelas al Ecuador y relativamente simétricas respecto a este.

Las zonas climáticas son divisiones teóricas, que se basan en la hipótesis de la homogeneidad de la superficie de la Tierra, con ausencia de relieve. Tradicionalmente se distinguían cinco grandes zonas: una tórrida, dos templadas y dos de frías o glaciales. Esta división se basaba exclusivamente en la temperatura y parece que ya era conocida por los griegos, pero actualmente se tiende a dar importancia también a otros factores climáticos (continentalidad, altitud) y a su influencia sobre los hechos biológicos, resultando, pues, las zonas bioclimáticas.

Las zonas bioclimáticas se identifican porque la distribución geográfica de los climas tiene una importante repercusión sobre la distribución geográfica de los suelos, de los organismos y de sus comunidades naturales. Es evidente que regiones del mundo muy alejadas y sin relaciones en épocas geológicas anteriores, pero de clima análogo, tienen suelos, vegetaciones e incluso faunas muy semejantes (por ejemplo los casos de Escandinavia y el sur de Chile, el sur de Brasil y el sudeste de Australia). En general, coinciden las zonas climáticas y las bioclimáticas.

Las divisiones climáticas más importantes hechas en el siglo XX son las de Austin Miller y, sobre todo, la de W.P. Köppen, que aún tiene validez y ha servido de modelo para otras posteriores. Debido a que es imposible un consenso así como ofrecerlos todos, procuraremos hacer una síntesis didáctica coherente.

2. LOS CLIMAS.

Se pueden distinguir dos grandes grupos de climas: los climas intertropicales, que corresponden a la zona tórrida de la división tradicional, y los climas extratropicales, que corresponden a las otras dos zonas (templadas y frías).

Esta división climática no es rígida, pues a las características de cada zona se suman los regímenes climáticos (marítimo, continental y de montaña), que los modifican. Como es imposible especificarlos todos, remarcaremos los especialmente importantes en Europa: oceánico, continental, alpino, mediterráneo y frío (o boreal).

2.1. LOS CLIMAS INTERTROPICALES.

Los climas intertropicales se dan aproximadamente entre los trópicos de Cáncer y de Capricornio. Las temperaturas son altas y regulares durante todo el año y no hay estaciones térmicas.

Algunos autores consideran como intertropicales los climas que tienen una media anual de 20º-21ºC o más y, por lo tanto, sus divisiones han de basarse no en las temperaturas, sino en las precipitaciones y su distribución.

La circulación atmosférica es diferente respecto a la de las latitudes medianas y se caracteriza por la ausencia de tiempos meteorológicos, puesto que están sometidos a la misma masa de aire durante largos periodos del año. Los ciclones y su circulación son también diferentes de la zona extratropical. Otra característica es la importancia de las lluvias convectivas debidas al rápido calentamiento.

En general se pueden distinguir en los climas intertropicales seis climas o zonas: ecuatorial, subecuatorial, monzónico, tropical, semiárido (o subárido) y árido. Los tres primeros, por la importancia de sus precitaciones, forman el subgrupo de los húmedos, mientras que los tres últimos, forman el subgrupo de los áridos.

ECUATORIAL



El clima de la zona ecuatorial, en la que la estación lluviosa dura casi todo el año, tiene precipitaciones elevadas (más de 1.500 mm anuales), regularmente repartidas durante todo el año. La temperatura es también muy regular y la oscilación térmica anual es poco importante.

La formación vegetal característica es el bosque ecuatorial o selva, de gran densidad y variedad de especies vegetales, perfectamente adaptadas al clima.

Ejemplos de este clima son la cuenca del río Congo en África y algunos sectores de la Amazonia en América del Sur.

SUBECUATORIAL.

El clima de la zona subecuatorial se diferencia del de la ecuatorial por la existencia de algún mes con un cierto déficit de lluvias y una sequedad, que no afecta, empero, a la vegetación. El bosque o selva subecuatorial no es muy diferente del ecuatorial.

Ocupa sectores más importantes que el anterior, cerca del Ecuador, tanto en el golfo de Guinea en África como en la Amazonia en América del Sur.

MONZÓNICO.

El clima monzónico se caracteriza por el acusado contraste entre la estación lluviosa (monzón) y la estación seca. A pesar de la sequedad que predomina durante una gran parte del año, la pluviosidad anual es la más alta de este grupo de climas y se concentra casi totalmente en la estación lluviosa.

El bosque monzónico (jungla) presenta un elevado porcentaje de especies caducifolias, puesto que la humedad no es constante durante todo el año.

Esta zona se extiende entre los 15º y 20º de latitud y los ejemplos más característicos del clima están en la India e Indochina en Asia y en la costa norte del golfo de Guinea en África.

TROPICAL.

El clima de la zona tropical tiene precipitaciones importantes (aunque a veces sean inferiores a 800 mm), pero con más de seis meses de déficit acusado.

La formación vegetal características es la sabana, formada por plantas herbáceas y algunos árboles aislados.

Este clima ocupa sectores muy grandes de la Tierra, es una transición entre las zonas intertropicales húmedas y las más áridas y presenta muchas variantes según la importancia de la aridez.

SEMIÁRIDO (O SUBÁRIDO).

El clima de la zona semiárida (o subárida) presenta una estación seca que dura casi todo el año, en la cual se registran sólo tres meses, como máximo, de precipitaciones.

La vegetación se reduce a arbustos espinosos y se degrada progresivamente cuanto más aumenta la aridez.

Este clima se da en todos los continentes y normalmente bordea los desiertos.

ÁRIDA.

El clima de la zona árida (también llamada desértica, aunque no se debe confundir con el régimen climático de desierto, que se extiende también por otras zonas), tiene una estación seca que dura todo el año y las precipitaciones son muy esporádicas y escasas, debido a la presencia de anticiclones permanentes provenientes de las calmas subtropicales situadas a unos 25-30º de latitud.

La vegetación es casi nula, por la falta de agua.

Generalmente se da en los extremos de la zona semiárida y a menudo la desborda ampliamente. Los ejemplos más importantes son los desiertos de África (Sahara, Kalahari), América (del Norte y del Sur), Asia (Arabia, Asia Central) y Australia.

2.2. LOS CLIMAS EXTRATROPICALES.

Los climas extratropicales comprenden todos los que están situados geográficamente fuera de los trópicos, en las latitudes medianas o altas. La temperatura media anual es más baja que en los climas intertropicales (no pasa de 20ºC) y aparece una estación con un déficit importante de calor, formada por uno o dos meses de invierno con una media mensual de 6º o menos.

Las diferencias dentro de este grupo son de carácter térmico (lo que lo diferencia de la estabilidad del anterior), y las divisiones en zonas dependen de la importancia y duración de la estación fría.

Las precipitaciones de carácter frontal dependen del paso de los ciclones, y la circulación ciclónica, constante, determina la existencia de los tiempos meteorológicos a causa del desplazamiento de las masas de aire.

Se pueden distinguir en este grupo cuatro climas: templado cálido, templado frío, frío y polar.

TEMPLADO CÁLIDO.

El clima templado cálido ocupa un franja entre el paralelo 30 y el 45 o 50.

Las temperaturas medias anuales son elevadas y las medias de verano pueden llegar a los 24 o 25ºC.

Dentro de esta zona se pueden distinguir el clima mediterráneo (en los extremos occidentales de los continentes) y el clima chino (en los extremos orientales). La diferencia principal, además de la localización, es la de las precipitaciones. El mediterráneo tiene una fuerte sequedad de verano y una pluviosidad máxima equinoccial (primavera y otoño), mientras que el chino tiene una distribución de las lluvias más regular durante el año, y son también más abundantes.

La vegetación de estas zonas refleja esos dos hechos. La mediterránea está constituida por formaciones arbustivas de encinas y coníferas, mientras que la china tiene especies tropicales (bambúes, palmeras) y otras de clima templado de hoja perenne o caduca.

El clima mediterráneo es característico de las regiones que rodean el mar Mediterráneo, de California y centro de Chile en América, del extremo sur de África y del suroeste de Australia.

El clima chino se da en sectores de las costas orientales de Asia, África y América.

Algunos autores denominan al clima templado cálido como clima subtropical, aludiendo a su posición intermedia entre la zona intertropical y extratropical, lo que es particularmente apreciable en el clima mediterráneo del hemisferio norte, que durante el invierno está integrado dentro de la circulación ciclónica extratropical (paso de las perturbaciones del frente polar) y en el invierno constituye casi una prolongación de los climas intertropicales, por razón de la deriva hacia el norte de las calmas subtropicales, lo que determina el establecimiento de un tiempo anticiclónico.

TEMPLADO FRÍO.

El clima templado frío, situado sobre los 50º de latitud, presenta unas temperaturas medias anuales de 10ºC y tiene un mínimo de tres meses de invierno. La amplitud térmica y la distribución y la cantidad de las precipitaciones dependen del régimen climático.

La vegetación presenta un cierto predominio de los árboles de hoja caduca, que reflejan en su ciclo vegetativo los cambios estacionales.

TRES CLIMAS EUROPEOS TEMPLADOS (DE REGÍMENES CLIMÁTICOS).

Entre las clasificaciones climáticas, se acepta por la mayoría que hay climas determinados por los regímenes climáticos. Entre estos, por su importancia, debemos explicitar tres climas fundamentales en Europa: oceánico, continental y alpino. Estos tres climas se incluyen en los extratropicales y están determinados por los regímenes climáticos marítimo, continental y de montaña respectivamente. Por su escasa importancia en Europa (apenas unos pequeños desiertos en España e Italia) no estudiamos aquí la influencia del régimen climático desértico.

Oceánico.

El clima oceánico (llamado atlántico en Europa) es el clima de régimen marítimo de las fachadas occidentales de los continentes en la zona templada. Se caracteriza por los inviernos suaves, los veranos frescos, una oscilación térmica muy pequeña y la existencia de estaciones intermedias muy bien definidas. Las lluvias son abundantes y están repartidas a lo largo de todo el año. La humedad es elevada, así como la nubosidad, a causa del paso de perturbaciones del frente polar. Los vientos del oeste soplan de forma muy intensa. A medida que se aleja la costa la influencia oceánica disminuye y se origina el clima suboceánico, que es una transición respecto a los climas subcontinental y continental.

Continental.

El clima continental es el de los sectores interiores de los continentes y grandes masas de tierra, debido al predominio de la continentalidad. Se caracteriza por las oscilaciones térmicas pronunciadas (diarias y anuales) y la breve duración de las estaciones equinocciales (primavera y otoño). Las precipitaciones son escasas y se concentran en el verano, en forma de tormentas. La sequedad de la atmósfera es muy elevada, porque las masas de aire marítimo han ido perdiendo su humedad a medida que se alejan de los océanos. A menudo en el interior de los continentes se forman anticiclones térmicos, que pueden tener una gran estabilidad y duración (por ejemplo el que se forma en invierno sobre Siberia y que tanto afecta a Europa y Asia).

Este clima es propio del interior de las grandes masas continentales del hemisferio norte (Asia, Europa, América), especialmente en la zona templada. La intensidad de la continentalidad disminuye cuanto más se acerca a las masas oceánicas de manera que hay una gradación en el clima continental: el clima ultracontinental es el más extremo (y alejado del mar), el clima subcontinental es el más atenuado (por su relativa proximidad al mar).

Alpino.

El clima alpino es el clima de montaña de la zona templada donde el predominio del factor altitud determina la existencia de inviernos fríos con una fuerte nivación y de veranos frescos y lluviosos.

Los ejemplos más característicos están en los Alpes y en los Pirineos entre los 2.000 y 3.000 m de altitud. Se puede incluso distinguir un clima subalpino, que aparece Por ejemplo en los Pirineos a menos altura, hasta los 1.500 m.

FRÍO.

El clima frío, situado sobre los 60º de latitud, presenta un invierno de seis a nueve meses, y las temperaturas medias anuales son muy bajas. Las precipitaciones son en gran parte de nieve.

La vegetación tiene un predominio de coníferas y otros árboles de hoja perenne, que forman el bosque boreal o taiga, aunque en algunas regiones hay también especies caducifolias.

Es muy importante en el norte de Europa (Escandinavia y norte de Rusia), Siberia en Asia, Canadá en América.

POLAR.

El clima polar, situado a latitudes cercanas a los círculos polares, tiene un invierno de más de nueve meses. Las temperaturas son extremadamente bajas. La nieve y el hielo cubren el suelo.

La vegetación, la tundra, es muy pobre, con sólo algunas especies arbustivas.



3. EL TIEMPO Y EL CLIMA COMO CONDICIONANTES DE LAS ACTIVIDADES HUMANAS.

El clima (y en menor grado el tiempo atmosférico) tiene una influencia muy importante sobre las actividades del hombre, sea de forma directa, afectando a su fisiología, o indirecta, mediante el suelo, la vegetación y la fauna, que condicionan su forma de vida.

Pero deben rechazarse las teorías deterministas que le atribuyen una influencia total, pues la tecnología humana le permite librarse (cada vez más) de estas limitaciones.



BIBLIOGRAFÍA.

Attenborough, David. La vida privada de las plantas. Historia natural del comportamiento botánico. Planeta. Barcelona. 1995. 320 pp.

Barry, R. G.; Chorley, R. J. Atmósfera, tiempo y clima. Omega. Barcelona. 1986 (1985 inglés). 441 pp.

Bielza de Orly, Vicente. Geografía General. 2 vols. Taurus. Madrid. 1989. I. Física. 325 pp.

Demangeon, J. Los medios naturales del Globo. Masson. 1989. 251 pp.

Ferreras, C.; Hidalgo, C. E. Biogeografía y Edafogeografía. Síntesis. Madrid. 1981. 252 pp.

Ferreras, C.; Arozena, M. E. Guía física de España. 2. Los bosques. Alianza editorial. Madrid. 1987. 394 pp

Huetz de Lemps, A. La vegetación de la Tierra. Akal. Madrid. 1983. 263 pp.

Lacoste, A.; Salanon, R. Biogeografía. Oikos-Tau. Barcelona. 1981. 271 pp.

Lozano, P. Métodos y técnicas en Zoogeografía: 319-374, en Meaza, G.; et al. Metodología y Práctica de la Biogeografía. Serbal. Barcelona. 2000. 392 pp.

Martonne, E. de. Tratado de Geografía Física. T. III: Biogeografía. Juventud. Barcelona. 1975. 528 pp.

Meaza, G.; et al. Metodología y práctica de la Biogeografía. Serbal. Barcelona. 2000. 392 pp.

Patton, C. P.; Alexander, C. S.; Kramer, F. L. Curso de Geografía Física. Vicens-Vives. Barcelona. 1978. 446 pp.

Strahler, A. N.; Strahler, A. H. Geografía Física. Omega. Barcelona. 550 pp.

Toharia Cortés, Manuel. Tiempo y clima. Salvat Temas Clave. Barcelona. 1985. 64 pp.

Viers, G. Climatología. Oikos-Tau. Barcelona. 1975. 320 pp.

Walter, H. Zonas de vegetación y clima. Omega. Barcelona. 1977. 245 pp.

TEMA 3. LA DIVERSIDAD DEL MEDIO GEOGRÁFICO EN EL PLANETA. LA INTERACCIÓN DE FACTORES ECOGEOGRÁFICOS.






INTRODUCCIÓN.



1. EL MEDIO NATURAL: BIOTOPO, BIOCENOSIS, ECOSISTEMA, FACTORES ECOGEOGRÁFICOS.

El biotopo.

La biocenosis.

El ecosistema.

Los factores ecogeográficos.



2. EL MEDIO EN LAS ZONAS INTERTROPICALES:

2.1. HÚMEDAS: ECUATORIAL. SUBECUATORIAL. MONZÓNICA.

EL MEDIO FORESTAL TROPICAL HÚMEDO.

2.2. ÁRIDAS:

TROPICAL: LA SABANA.

SEMIÁRIDA (O SUBÁRIDA).

ÁRIDA: EL MEDIO DESÉRTICO.



3. EL MEDIO EN LAS ZONAS EXTRATROPICALES:

3.1. TEMPLADAS:

3.1.1. TEMPLADA CÁLIDA.

MEDIO MEDITERRÁNEO.

3.1.2. TEMPLADA FRÍA.

MEDIO FORESTAL TEMPLADO.

MEDIO DE LAS PRADERAS.

MEDIO ALPINO.

3.2. FRÍAS:

3.2.1. FRÍA.

BOSQUE BOREAL.

TUNDRAS CIRCUMPOLARES.

3.2.2. POLAR.

EL MEDIO ANTÁRTICO.

EL MEDIO ÁRTICO.



INTRODUCCIÓN



El planeta se divide en ambientes geográficos muy diferentes en función de factores ecogeográficos (entre ellos el hombre). La Ecogeografía aúna los conocimientos de Ecología y Geografía para estudiar las relaciones de los seres con su medio físico, siendo el objeto de la Ecología los seres vivos y el objeto de la Geografía su medio geográfico (el paisaje).

Comenzaremos por exponer los conceptos de biotopo, biocenosis y los principales factores biogeográficos, y seguiremos con una clasificación (siempre artificial, como todas) de los medios geográficos de la Tierra. Es evidente que no hay una clasificación consensuada de los medios geográficos del planeta, pues, a grosso modo, hay una por cada clasificación climática, ya que el clima es el factor más importante de diferenciación del medio natural a escala planetaria. En suma, relacionamos cada medio con un clima, aunque hay numerosas excepciones, debido a la diversidad de factores ecogeográficos. Así, haremos una síntesis que siga la misma clasificación climática que empleamos en la UD de los climas.

En esta clasificación diferenciamos estos grandes grupos:

1) Los medios de los climas intertropicales: A) Húmedos: Ecuatorial, Subecuatorial, Monzónico. B) Áridos: Tropical. Semiárido (o subárido). Árido.

2) Los medios de los climas extratropicales: A) Templados: Templado cálido. Templado frío. B) Fríos: Frío. Polar.

En cada medio distinguiremos entre biotopo y biocenosis.



1. EL MEDIO NATURAL: BIOTOPO, BIOCENOSIS, ECOSISTEMA, FACTORES ECOGEOGRÁFICOS.

El medio natural se diferencia en biotopo y biocenosis, que juntos forman el ecosistema, determinado por unos factores ecogeográficos.

El biotopo.

El biotopo (lugar para la vida): es la parte mineral del medio natural, el soporte y la fuente de energía de la biocenosis. Está compuesto por tres elementos:

- Una porción de la litosfera (el relieve de la tierra sólida, que proporciona nutrientes a la vida).

- La atmósfera (la envuelta gaseosa de la tierra, que determina el clima, controla el intercambio de calor y agua y proporciona elementos gaseosos vitales: oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno).

- La hidrosfera (las aguas).

La biocenosis.

La biocenosis es la parte viva y orgánica del medio natural. Está compuesta por cuatro elementos:

- La fitocenosis (vegetación).

- La zoocenosis (fauna).

- La edafocenosis (el suelo).

- El hombre.

El ecosistema.

De la compleja combinación de los elementos del biotopo y de la biocenosis resulta el ecosistema: el nivel de organización de individuos de múltiples especies. Una variación en un elemento ocasiona cambios en todos los demás; su fuente última de energía es la solar. No es el conjunto de medios geográficos que componen el planeta, pues el geógrafo estudia tanto el biotopo como la biocenosis, mientras que el ecólogo se centra en la biocenosis.

Los factores ecogeográficos.

En suma, el medio geográfico es un sistema resultado de la interrelación de factores ecogeográficos, que influyen en el biotopo y la biocenosis:

- El relieve (pendiente que afecta al drenaje, orientación de las vertientes y procesos erosivos).

- El clima (precipitación, temperatura, luz, viento).

- Los seres vivos (vegetación y fauna).

- Las aguas (formas de drenaje).

- Los suelos (estructura y textura del suelo, contenido en humus, horizontes, acidez, salinidad, actividad bacteriana y animal).

- El hombre (las modificaciones que provoca).



2. EL MEDIO EN LAS ZONAS INTERTROPICALES:

2.1. HÚMEDAS: ECUATORIAL. SUBECUATORIAL. MONZÓNICA.

Se extienden por todo el ámbito intertropical húmedo (climas ecuatorial, subecuatorial, mónzónico). Estas tres zonas climáticas comparten el medio forestal tropical húmedo, aunque hay diferencias entre las tres, que resultan en tres tipos de bosque: el bosque ombrófilo (ecuatorial), el bosque mesófilo (subecuatorial y monzónico) y el bosque tropófilo (monzónico).

EL MEDIO FORESTAL TROPICAL HÚMEDO.

Biotopo.

El clima se caracteriza por la regularidad térmica todo el año y por las abundantes precipitaciones de > 2.000 mm (incluso de 5.000), que es el factor diferenciador, pues son continuas durante todo el año en el ámbito ecuatorial y hay una creciente (hasta seis meses) presencia de periodo seco a medida que nos alejamos del Ecuador, hasta pasar al medio saheliano y finalmente al subdesértico. Parte del agua se almacena en la capa freática y es una reserva para el periodo seco, pero altera el sustrato (capa de alterita de hasta 50-100 m que recubre la roca madre).

Se distinguen tres tipos de climas:

El clima de la zona ecuatorial, en la que la estación lluviosa dura casi todo el año, tiene precipitaciones elevadas (más de 1.500 mm anuales), regularmente repartidas durante todo el año. La temperatura es también muy regular y la oscilación térmica anual es poco importante.

El clima de la zona subecuatorial se diferencia del de la ecuatorial por la existencia de algún mes con un cierto déficit de lluvias y una sequedad, que apenas afecta, empero, a la vegetación.

El clima monzónico se caracteriza por el acusado contraste entre la estación lluviosa (monzón) y la estación seca. A pesar de la sequedad que predomina durante una gran parte del año, la pluviosidad anual es la más alta de este grupo de climas y se concentra casi totalmente en la estación lluviosa.

El relieve está dominado por las formas suaves relacionadas con la existencia del manto de alterita (que surge en formas redondeadas, como los “panes de azúcar”).

La red de drenaje es de escasa pendiente y está organizada en cursos meandriformes delimitados por hileras de árboles, con zonas pantanosas y grandes llanuras aluviales. En las zonas rocosas con grandes desniveles los ríos tienen rápidos y cascadas.

Biocenosis.

La flora es de extraordinaria riqueza y variedad. La distribución de las formaciones vegetales está en función de la abundancia de las precipitaciones, con una selva que se degrada a medida que disminuyen. También interviene el tipo de suelo y la acción antrópica. Hay tres tipos de bosque: ombrófilo, mesófilo y tropófilo, que también se llaman respectivamente ecuatorial, subecuatorial y monzónico.

- Bosque ombrófilo. Es el bosque ecuatorial (o selva), siempre verde, pluvioso, de plantas higrófilas, de gran densidad y variedad de especies vegetales, perfectamente adaptadas al clima. Se sitúa en las zonas más húmedas de los climas tropicales (zona ecuatorial), sin un ritmo estacional porque el aire es siempre cálido y húmedo. Es un bosque denso y cerrado formado por numerosos estratos (altura superior de 30-40, hasta 60 m), con árboles de hoja persistente. Tiene una rica y muy variada flora, sin predominio de una especie, con lianas y epifitas que usan los troncos como soportes y con flores de gran belleza. Los troncos son elevados y rectos, las raíces poco profundas, el follaje oscuro y denso, lo que impide la llegada de la luz al suelo e imposibilita el sotobosque. Ocupa grandes zonas en la cuenca del río Congo en África y algunos sectores de la Amazonia en América del Sur.

- Bosque mesófilo. Es el bosque denso mixto. Se sitúa en zonas con estación seca (zona subecuatorial más periférica y zona monzónica), con plantas tropófilas (adaptadas a la alternancia seco/húmedo). El bosque o selva subecuatorial no es muy diferente del ecuatorial, pero se diferencia de este por los árboles de hoja caduca (en el estrato superior), dominando a los perennifolios. El número de caducifolios (y el tiempo de defoliación) aumenta a mayor duración de la estación seca. Las raíces son poco profundas, aunque algunas llegan a varios millones para alcanzar las reservas de agua. Ocupa sectores más importantes que el ecuatorial, cerca del Ecuador, tanto en el golfo de Guinea en África como en la Amazonia en América del Sur.

- Bosque tropófilo. Es el bosque seco denso. Se sitúa en zonas con una estación seca larga, de 5 o 6 meses (zona monzónica). Los árboles son menos altos, caducifolios, espinosos y con raíces profundas. El sotobosque es más rico porque la iluminación es mejor. El bosque monzónico (jungla) presenta un elevado porcentaje de especies caducifolias, puesto que la humedad no es constante durante todo el año. Su zona se extiende entre los 15º y 20º de latitud y los ejemplos más característicos del clima están en la India e Indochina en Asia y en la costa norte del golfo de Guinea en África.

El bosque húmedo se prolonga por los valles de las zonas secas próximas. El manglar se desarrolla en los estuarios y zonas costeras, en lucha contra la salinidad mediante raíces aéreas o el filtrado por las células de las raíces.

La fauna es muy variada y abundante, distribuida por estratos. En el superior hay insectos, pájaros, simios. En los inferiores hay jaguares, simios, serpientes. En las aguas hay peces, cocodrilos, batracios, tortugas. Abundan los microorganismos que descomponen la vegetación muerta, así como los que transmiten enfermedades.

Los suelos no son muy ricos por el excesivo lixiviado (debido a la humedad, la permeabilidad de la alterita y la actividad de los microorganismos que mineralizan la hojarasca sin humidificarla). Son suelos ferralíticos de perfil A/B/C, con una capa insignificante de humus, un horizonte A de arena lixiviada, un horizonte B de un grosor de un millones con arcilla (caolinita con mucho hierro y aluminio) y un horizonte C de roca madre (generalmente alterita, en forma de nódulos semirocosos de óxidos de hierro, de una fertilidad muy baja o nula).

La presión antrópica puede ser excesiva: roturaciones itinerantes con incendios que pueden degradar la vegetación.

2.2. ÁRIDAS:

TROPICAL: LA SABANA.

Biotopo.

Es un clima tropical con una larga estación seca (el invierno). El clima de la zona tropical tiene precipitaciones importantes (aunque a veces sean inferiores a 800 mm), pero con más de seis meses de déficit acusado.

Las sabanas se sitúan entre los 5º y 2º de latitud, sobre todo en el hemisferio Sur, sobre sectores muy grandes de la Tierra, es una transición entre las zonas intertropicales húmedas y las más áridas y presenta muchas variantes según la importancia de la aridez.

La s­ab­ana (como el clima mediterráneo) tiene unas precipitaciones aceptables, con isohieta de > 500 mm y a menudo de 1.500 mm (en cambio < 200 el desierto y < 500 la estepa intertropical), pero son irregulares, con seis meses de mucha lluvia y cuatro meses de sequía.

Las temperaturas son altas (> 20, con hasta 26ºC en época de lluvias en algunos lugares) y regulares en el año.

Su origen se relaciona con factores edáficos (sabana primaria) o antrópicos (sabana secundaria). En la sabana secundaria los procesos erosivos son intensos: combinación de la arroyada concentrada y los movimientos en masa.

Biocenosis.

La flora de la sabana está formada por plantas herbáceas y algunos árboles aislados. Es tropófila (adaptada a los cambios de estaciones seca y húmeda). La sabana es un dominio de las herbáceas (gramíneas con rizomas, para adaptarse al clima tropical de estación seca) con algunos árboles, generalmente leguminosas (acacia) con copas en sombrilla, y palmeras. Los troncos son rechonchos, almacenan agua (baobab), raíces muy profundas o extendidas lateralmente.

La sabana es un medio muy favorable para la fauna: insectos (termitas y hormigas), roedores, grandes herbívoros (antílopes, búfalos, jirafas, rinocerontes, elefantes, cebras, gacelas) que se desplazan en grandes rebaños en busca de comida y agua, seguidos por felinos carnívoros (leones, leopardos, tigres) y los carroñeros (hienas, buitres).

Los suelos son muy variados: ferruginosos (zonas de poca humedad y estación seca), ferralíticos (zonas más húmedas, con costras). El más abundante es el latosuelo lixiviado.

Por su fisonomía hay cinco tipos de sabana:

- Sabana herbácea o desnuda, sin árboles ni arbustos.

- Sabana arbustiva, con hierba y arbustos.

- Sabana arbórea, con algunos árboles medianos.

- Sabana de bosquecillos o sabana parque, con árboles agrupados en pequeñas cantidades.

- Sabana forestal, con una gran densidad de árboles, como en un bosque claro.

La transición entre la selva y la sabana es difusa, con unos límites relacionados con las condiciones del suelo y la acción del hombre. Esto permite distinguir las:

- Sabanas originales, con origen climácico, en un clima tropical de estación seca, con suelos favorables a la hierba.

- Sabanas de degradación por origen antrópico. Se extienden por la destrucción del bosque tropical mediante roturaciones e incendios, favoreciendo la desaparición del microclima húmedo de la selva, con el resultado de sequía, transpiración y formación de costras en superficie.

SEMIÁRIDA (O SUBÁRIDA).

Biotopo.

El clima de la zona semiárida (o subárida) presenta una estación seca que dura casi todo el año, en la cual se registran sólo tres meses, como máximo, de precipitaciones. Se da en todos los continentes y normalmente bordea los desiertos.

Se extiende entre el dominio árido y el subhúmedo, con precipitaciones >200 mm y un máximo distinto según el lugar, pero hay una irregularidad interanual de las precipitaciones, con una larga estación seca. La sequía es un grave peligro, al sufrir la vegetación, huir la fauna y desecar el suelo.

La red hidrográfica es muy irregular.

Los procesos erosivos son importantes: arroyada difusa (arrastra la capa superficial del suelo) y concentrada (en las pendientes), inundaciones, viento.

Biocenosis.

La vida de flora y fauna es pobre, pero mucho más rica y variada que la del medio desértico. La vegetación se reduce a arbustos espinosos y se degrada progresivamente cuanto más aumenta la aridez. Los suelos son variados, con predominio del suelo pardo de estepa con costras a mayor profundidad.

Son zonas muy habitadas (hacia 1990 más de 600 millones de personas en 47 millones de km²), cuya dureza climática y una erosión por la acción antrópica excesiva (deforestación, incendios, presión ganadera) son dramáticas para el medio y el hombre.

ÁRIDA: EL MEDIO DESÉRTICO.

Se extiende por las zonas áridas en las que la sequía se agrava por el calor. Generalmente se da en los extremos de la zona semiárida y a menudo la desborda ampliamente. Se concentra sobre todo en las zonas continentales de los dos hemisferios. Los ejemplos más importantes son los desiertos de África (Sahara, Namibia, Kalahari), América del Norte (Arizona, norte de México) y del Sur (Atacama), Asia (Arabia, Asia Central, Gobi) y Australia (Victoria).

Biotopo.

El clima determina el resto de las relaciones. El clima de la zona árida (también llamada desértica, aunque no se debe confundir con el régimen climático de desierto, que se extiende también por otras zonas), tiene una estación seca que dura todo el año y las precipitaciones son muy esporádicas y escasas, debido a la presencia de anticiclones permanentes provenientes de las calmas subtropicales situadas a unos 25º-30º de latitud.

Se caracteriza por la gran aridez, derivada de altas temperaturas, precipitaciones escasas de < 250 mm, alta evaporación, escasa humedad relativa, amplio contraste de temperaturas de día/noche (oscilación media de 40ºC que puede llegar hasta 90ºC, entre +56ºC y -40ºC) y fuertes vientos (hamadán, simún, sirocco).

La irregularidad de las precipitaciones es notable, tanto interanual como de las estaciones, pudiendo variar los ciclos de año en año (por ejemplo un otoño húmedo seguido de un otoño seco).

Hay una gradación zonal, desde el margen subhúmedo a una aureola semiárida y un núcleo árido con un centro hiperárido.

La red de drenaje es peculiar, con los uadi, que tienen un periodo seco sin circulación con el talweg seco y pedregoso bordeado por arbustos y un periodo húmedo tras una lluvia, con arroyada, desapareciendo el agua por evaporación o infiltración. Es una circulación de endorreísmo o arreísmo.

Es un relieve variado, con rasgos del Cuaternario (morrenas, valles glaciares) y de otras épocas geológicas.

Actúan importantes procesos erosivos:

- Termoclastia, con ruptura de la roca por los cambios de temperatura.

- Crioclastia, con cambio de volumen del agua al helarse.

- Haloclastia, con cambios de volumen de la sal al cambiar la humedad.

- Acción del viento, en tres fases: barrido del material más fino, corrosión con las partículas arrastradas por el viento, deposición formando dunas (reunidas en las cadenas silk, y en las agrupaciones erg).

Biocenosis.

La vida está limitada por las duras condiciones climáticas. La vegetación es casi nula, por la falta de agua.

Las plantas desarrollan mecanismos de adaptación: la xerofilia con raíces profundas, hojas pequeñas y coriáceas, ramas espinosas, forma de bola; los terofitos esperan en forma de semilla a que llegue la época favorable. Son formaciones abiertas, de escasa altura, aunque hay diferenciación según los factores del clima.

La escasa fauna se adapta al clima, con pelaje raso, fisiología de almacenamiento de agua (giba del camello), metabolismo de fabricación de agua a partir de la grasa, vida subterránea, recorrido de grandes distancias para tomar agua, estivalización (latencia en el periodo seco, incluso años)... Destacan los insectos y algunos pájaros, roedores y reptiles, junto a los camellos y dromedarios.

El desarrollo de suelos es muy limitado, por la ausencia de vegetación y microorganismos. La evaporación y la salinidad de las aguas (por el endorreísmo) favorecen la formación de costras carbonatadas o salinas en superficie. En los márgenes del desierto hay suelos pardos de estepa con costra caliza enterrada. En los interiores del desierto hay suelos grises desérticos serozem con una costra aflorante. Abundan las precipitaciones salinas en las depresiones. Hay suelos fértiles de los oasis, donde el agua dulce es abundante.



3. EL MEDIO EN LAS ZONAS EXTRATROPICALES:

Los medios de los climas extratropicales comprenden todos los que están situados geográficamente fuera de los trópicos, en las latitudes medianas o altas. La temperatura media anual es más baja que en los climas intertropicales (no pasa de 20ºC) y aparece una estación con un déficit importante de calor, formada por uno o dos meses de invierno con una media mensual de 6ºC o menos. Las diferencias dentro de este grupo son de carácter térmico (lo que lo diferencia de la estabilidad del anterior), y las divisiones en zonas dependen de la importancia y duración de la estación fría.

Se pueden distinguir en este grupo cuatro climas: templado cálido, templado frío, frío y polar. Cada uno corresponde a un medio típico.

3.1. TEMPLADAS:

El medio templado.

Ocupa una superficie muy importante, con unas isotermas de 10ºC el mes más frío y de 18ºC el mes más cálido. Hay una gran variedad de medios: medio forestal templado, medio mediterráneo, medio montañoso (o alpino), praderas...

3.1.1. TEMPLADA CÁLIDA.

Los medios del clima templado cálido ocupan un franja entre el paralelo 30º y el 45º o 50º. Las temperaturas medias anuales son elevadas y las medias de verano pueden llegar a los 24ºC o 25ºC. Dentro de esta zona se pueden distinguir el clima mediterráneo (en los extremos occidentales de los continentes) y el clima chino (en los extremos orientales, en concreto en las costas orientales de Asia y en sectores de la costa oriental de África y América. Su diferencia principal, además de la localización, es la de las precipitaciones: el mediterráneo tiene una fuerte sequedad de verano y una pluviosidad máxima equinoccial (primavera y otoño), mientras que el chino tiene una distribución de las lluvias más regular durante el año, y son también más abundantes.

La vegetación de estas zonas refleja esos dos hechos. La mediterránea está constituida por formaciones arbustivas de encinas y coníferas, mientras que la china tiene especies tropicales (bambúes, palmeras) y otras de clima templado de hoja perenne o caduca. Nos referiremos en extenso al mediterráneo.

MEDIO MEDITERRÁNEO.

Se extiende en una latitud entre 30º y 40º por las regiones del Mar Mediterráneo y las regiones subtropicales de la fachada occidental de los continentes: California, Chile central, El Cabo en el extremo sur de África y el suroeste de Australia.

Biotopo.

El clima mediterráneo destaca por la coincidencia de la estación más seca con la más cálida debido al ascenso de las altas presiones subtropicales, lo que provoca una importante sequía estival. Las temperaturas no son excesivas sino bastante agradables. Las precipitaciones son de 400-600 mm que pueden llegar en algunas zonas a los 900.

La evolución geomorfológica en el Cuaternario fue complicada debido a su latitud, con un paisaje muy variado, con herencias tropicales, glaciares y torrenciales. La dinámica actual es intensa: sequía, incendios, lluvias torrenciales de otoño (gota fría), heladas invernales. Coincide generalmente con zonas de cierta inestabilidad tectónica (terremotos, erupciones volcánicas), debido a los plegamientos.

La red de drenaje está bien organizada, con cambios bruscos de caudal, con máximo en otoño-invierno y mínimo (estiaje) en verano. El contraste se modera en las regiones kársticas (regularización con caudales subterráneos) y montañosas (fusión de nieves). Las ramblas (rieras) son fuertes pulsaciones de caudal tras aguaceros intensos (gota fría), con efectos catastróficos, mientras que en verano pueden estar secos sus cursos.

Los procesos erosivos están favorecidos por la acción antrópica. Los procesos más importantes son:

- La erosión granular, sobre todo de arenisca y granito.

- La arroyada, que puede ser concentrada o difusa. En la concentrada aparecen cárcavas y badlands. En la difusa está incrementada por la deforestación, que deseca el terreno en verano y facilita el arrastre con las lluvias.

- Los movimientos en masa (solifluxión) se producen al despegarse el suelo arcilloso empapado de agua, pudiendo ser movimientos lentos o rápidos (coladas de barro). El fenómeno es favorecido por el aterrazamiento de las laderas para el cultivo o para frenar el abarrancamiento.

- La colmatación de los fondos de valles se debe a la sobrecarga de caudales de agua, en los deltas de las desembocaduras y en los puntos de ruptura de la pendiente fluvial (paso de montaña a llanura). El efecto es catastrófico en la estación húmeda si hay inundaciones al subir de repente el nivel del río por encima de sus márgenes.

Biocenosis



La flora es orofita (al ser muy especializada es propia en exclusiva del medio, o sea un “endemismo”) y se adapta a la sequía estival: raíces fuertes y largas para buscar el agua subterránea, hojas duras (cutícula para evitar la pérdida de agua por el calor) y pequeñas, hojas convertidas en espinas, tallo leñoso, aceites protectores del hielo y de la evaporación.

El bosque climácico es de hoja perenne y esclerófilo, con dos especies predominantes: la encina (el principal, de gran riqueza ecológica) y el alcornoque (en suelos silíceos). En los suelos arenosos abunda el pino piñonero. Hay también lentiscos, enebros y acebuches.

La fauna es variada pero muy esquilmada. Se parece a la templada: insectos, artrópodos, pájaros, réptiles, zorros, linces, osos, mamíferos gregarios...

Los suelos son variados y poco desarrollados (por la poca humedad), con mucha carbonatación (color claro). Predomina el tipo pardo forestal en los bosques y el tipo de vertisuelos negruzcos en las zonas húmedas. A menudo están muy erosionados. Por ejemplo en Cataluña hay en la alta montaña los rankers y rendzinas pobres (poco humus), en la baja montaña los suelos son más grises (humus de hojarasca), con xerorendzinas de las rocas sedimentarias, terra rossa (color rojo) de la caliza y suelo salino en los deltas.

Hay una fuerte degradación del bosque climático, por la antropización y desforestación, que sigue las siguientes etapas de menor a mayor intervención humana:

1) Encinar: de árboles de 10-20 m de altura, con cobertura vegetal del 100%, suelo pardo forestal bien desarrollado. Su cultivo y posterior abandono origina la erosión y la pérdida del horizonte edáfico más fértil, y así el encinar se convierte en maquia.

2) Maquia: formación arbustiva cerrada de pequeñas encinas, madroños, enebros y lentiscos.

3) Garriga: formación abierta, más baja, olorosa, de coscoja, matas de tomillo, espliego y jaras.

4) Estepa: sólo de jaras y gramíneas.

El hombre ha introducido nuevas plantas (cereales, vid, olivo, almendro, reforestación con pinos y eucaliptos) y animales (ovejas, cabras). Es un medio muy antropizado, con usos residenciales y turísticos.

3.1.2. TEMPLADA FRÍA.

MEDIO FORESTAL TEMPLADO.

Se extiende por la zona templada (tierras boreales entre 35 y 45 de latitud) del hemisferio Norte, muy propicia para la agricultura y el poblamiento humano, que ha alterado el medio.

Biotopo.

- El clima se define por las estaciones de inviernos fríos pero no crudos, con días cortos y precipitaciones de nieve, de veranos cálidos y suaves, con días largos y precipitaciones de lluvia. Las precipitaciones son regulares y abundantes (600-1.200 mm), con un máximo en el invierno, por lo que hay un almacenamiento subterráneo, posibilitando esta reserva de agua el desarrollo del bosque en las épocas de sequía.

- El relieve es variado con llanuras, valles profundos y laderas pronunciadas. Es una herencia paleoclimática terciaria (aplanamiento) y cuaternaria (glaciares que formaron los grandes valles europeos y los fiordos noruegos).

- La dinámica erosiva es moderada: una crioclastia modesta, las aguas subterráneas (en superficie el bosque disminuye la erosión) en los fenómenos kársticos (descohesión, disolución). Los movimientos en masa (solifluxión) son importantes en suelos arcillosos, aunque el anclaje del bosque reduce sus efectos. La tasa de erosión es muy baja.

- La red fluvial está bien jerarquizada en las zonas kársticas, con un buen drenaje, con caudales regulares y sustancias disueltas (no en suspensión) en el agua. Los ríos sufren variaciones estacionales (máximo en estación fría). En el continente el régimen es pluvionival (máximo en el deshielo). El bosque regulariza el caudal por lo que las diferencias entre periodos de aguas bajas y altas son pequeñas. Las crecidas se producen cuando hay fuertes aguaceros ocasionales.

Biocenosis.

- La flora es rica aunque poco variada, de bosque caducifolio, que cambia de aspecto estacionalmente. En el invierno los árboles reducen su actividad, pierden el follaje y se endurecen los brotes y tallos. Destacan hayas, robles, castaños, sauces, abedules, chopos. Los árboles de hoja perenne son las piceas, pinos, tejos y enebros. Generalmente domina una especie (haya) o la asociación de dos especies (por ejemplo roble y haya), de acuerdo al clima regional y el suelo. En América la variedad de flora es mayor. En Oriente el bosque es muy rico en especies.

Hay tres estratos: bosque alto (árboles altos), monte bajo (árboles bajos) y estrato bajo (florece en primavera y muere en verano al cubrirse de follaje el estrato superior). La landa es la vegetación secundaria de arbustos, donde el bosque ha sido eliminado por el hombre o el humus ha sido erosionado.

- La fauna es variada pero relativamente pobre porque está esquilmada por la caza. Destacan los insectos y la microfauna del suelo (lombrices). Los herbívoros son escasos (ciervos, corzos, jabalíes), con pocos carnívoros (zorros, comadrejas, gavilanes, osos). Los pájaros abundan.

- Los suelos están bien desarrollados, por la abundante hojarasca descompuesta en humus (mull) por la microfauna y por los depósitos cuaternarios (con intercambio de bases). Los suelos son variados en función de las condiciones locales.

Hay un predominio del suelo pardo forestal, con horizontes A y B poco diferenciados, de pH 6-7. La variante oceánica tiende a la lixiviación, más rica, con un horizonte A limoso. La variante continental tiene un horizonte B con hierro. El podzol es la primera fase y es relativamente pobre y ácido.

Variedades regionales del medio templado.

El medio templado tiene variedades regionales:

- Medio forestal medianamente húmedo, muy transformado por el hombre. Se extiende por Europa Occidental, SE de Australia y SE de Nueva Zelanda.

- Medio templado forestal oriental, con bosques de gran variedad florística, sobre todo de origen meridional. Se extiende por EEUU, Corea y Japón.

- Medio templado forestal hiperhúmedo. Se extiende por las costas de Columbia, Patagonia de Chile y SE de Noruega.

- Medio forestal frío, es un medio de transición hacia la taiga. Se extiende entre Europa Occidental y Siberia, y la región del río San Lorenzo en América del Norte.

La zona templada es una de las zonas más antropizadas, por lo que los grandes animales (y otras especies) han casi desaparecido y hay una excesiva tala de árboles.

MEDIO DE LAS PRADERAS.

Las praderas son formaciones herbáceas cerradas, en latitudes templadas. Se sitúan entre el bosque boreal y el desierto y toman distintos nombres según los lugares: son las estepas de Eurasia (entre Hungría y Mongolia), las praderas de América del Norte, la pampa de América del Sur y los Veld de Suráfrica.

Biotopo.

- El clima es templado frío, con extremos muy fuertes, de marcada continentalidad. En esta zona el clima templado frío, situado sobre los 50º de latitud, presenta unas temperaturas medias anuales de 10ºC y tiene un mínimo de tres meses de invierno. La amplitud térmica y la distribución y la cantidad de las precipitaciones dependen del régimen climático.

- Las precipitaciones son escasas (250-500 mm, mayores junto a las montañas y menores hacia el Norte con su aire frío) y no permiten el arbolado, pero sí la hierba, sobre todo en los meses lluviosos (concentrados en el verano).

- Los vientos influyen mucho en la temperatura diaria, trayendo aire frío del Norte o cálido del Sur (se producen oscilaciones de 15ºC en una hora).

- El relieve es suave, con depósitos cuaternarios de tipo frío (morrenas, loess) y árido (glacis), con algunos relieves emergentes.

- Los procesos erosivos se han desencadenado a partir de las alteraciones introducidas por el hombre: profundos barrancos, eolización, sobrecarga de los ríos.

Biocenosis.

La flora es poco variada (no son plantas orofitas, propias del medio), con un predominio de la hierba en formación cerrada, de gramíneas algo xerófilas, con raíces profundas, reservas de agua, poca superficie, que crecen en el verano lluvioso y mantienen la semilla latente en el invierno. Hay muy pocos árboles y arbustos. Los árboles son de hoja caduca y reflejan en su ciclo vegetativo los cambios estacionales.

Hay tres tipos de praderas:

- Pradera alta, la más húmeda, con un tapiz vegetal de hasta 2 m de altura, en contacto con el bosque caducifolio.

- Pradera mixta, sobre un suelo chernozem (tierra negra), con hierbas altas y otras bajas de menos de 40 cm. Las precipitaciones son escasas y la nieve es poco importante.

- Pradera baja, con precipitaciones < 300-400 mm. La flora es pobre, con plantas menores de 30 cm, sobre suelos pobres con costra caliza.

La fauna es relativamente pobre, aunque abundan los insectos y roedores subterráneos, y dominan los rebaños de grandes mamíferos herbívoros (caballo, camello, antílope, bisonte).

En función de su origen se diferencian las:

- Praderas holárticas del hemisferio Norte. Son formaciones de origen climácico, en zonas de sequía: en América por el abrigo de las Rocosas, en Eurasia por la continentalidad.

- Praderas australes del hemisferio Sur (pampa, Veld). Son formaciones de posible origen antrópico. Son más próximas a un medio subtropical que a uno templado continental, pudiendo ser el resultado de las quemas por la agricultura itinerante.

Los suelos son negros, muy fértiles y bien desarrollados, con el “chernozem” (tierra negra en ruso), con un humus grueso por la lenta descomposición de la materia orgánica, rico en nitrógeno y minerales (por las gramíneas), y aireado por animales excavadores. Es un suelo muy apto para los cereales.

Las praderas son medios muy alterados por el hombre debido a su utilización agrícola y ganadera extensiva, eliminando la fauna originaria casi por completo, así como la flora. Hoy predomina en la zona el cultivo de cereales, vital para la alimentación, quedando pocas praderas vírgenes.

MEDIO ALPINO.

La zona alpina, denominada así por el clima alpino o el clima de montaña de la zona templada está donde el predominio del factor altitud determina la existencia de inviernos fríos con una fuerte nivación y de veranos frescos y lluviosos.

Los ejemplos más característicos están en los Alpes y en los Pirineos entre los 2.000 y 3.000 m de altitud. Se puede incluso distinguir un clima subalpino, que aparece Por ejemplo en los Pirineos a menos altura, hasta los 1.500 m.

Biotopo.

Los factores:

- La altitud es un factor decisivo sobre el clima, al que modifica con un descenso de la temperatura, de unos 0,5ºC cada 100 m de altura (gradiente de altitud).

- La orientación: la umbría (vertiente en sombra) y la solana (vertiente soleada).

- La pendiente (a más pendiente más insolación).

- La inclinación de los rayos solares (depende de la latitud, siendo mayor la insolación en las zonas ecuatoriales).

- La inversión térmica (el aire frío corre por las vertientes y fondos de valle, que son más frescos que las cumbres).

- La disminución de la presión (disminuye 1/30 cada 300 m lo que explica el mal de altura de los alpinistas).

La circulación de los vientos está influida por el relieve, con una circulación entre la montaña y el fondo del valle, en un doble sentido, de día del valle hacia la montaña, de noche de la montaña hacia el valle. Destaca el viento seco o foëhn.

Hay un aumento de las precipitaciones, intenso a partir de los 1.000 millones debido al enfriamiento de las masas de aire ascendentes, con lluvias o nieve (en la altitud mayor). Influyen el viento (al transportar la humedad) y la forma de la montaña.

La morfología varía según la altitud, con una organización en pisos:

1) Piso basimontano. Como la llanura.

2) Piso montano forestal, de escasa presencia de nieve, con importante dinámica fluvio-torrencial (gargantas, conos de deyección, karstificación).

3) Piso subalpino. De transición.

4) Piso alpino, de grandes praderas cubiertas de nieve en el invierno, que en el deshielo de primavera sufren procesos periglaciares (conos de derrubios, solifluxión) y en el verano una dinámica fluvio-torrencial.

5) Piso nival o de alta montaña, por encima del nivel de nieves. Hay procesos glaciares (circos, morrenas) y periglaciares (gelifracción) que afectan a las rocas en el deshielo.

Biocenosis.

La altitud dificulta la colonización biológica.

La flora es muy pobre por las malas condiciones del biotopo y se adapta a la xerofilia provocada por el viento (plantas en bola o coriáceas). Es más escasa a mayor altitud por el frío y la nieve más persistente. Destacan las formas vegetales propias (llamadas “orofitos”). Hay una disposición de la vegetación en pisos altitudinales, iguales que en el biotopo:

1) Piso basimontano. Como la llanura.

2) Piso montano forestal. Dominio de coníferas, sobre suelos de tendencia podzólica, con aparición estacional de nieve.

3) Piso subalpino. Landa salpicada de pequeños árboles.

4) Piso alpino. De praderas de pequeñas plantas vivaces. Los suelos son de tipo A/C, ranker sobre roca silícea y rendzina sobre calizas.

5) Piso nival. Líquenes y algunas plantas vivaces en zonas protegidas. Es el piso de alta montaña.

La fauna es escasa, adaptada al frío y la fuerte pendiente: pájaros (rapaces), cabras montesas...

El desarrollo edafológico es limitado, con mayor pobreza del suelo a mayor altitud, por las bajas temperaturas (el frío limita la actividad de los microorganismos), el exceso de agua estancada y la pendiente que facilita la erosión. El suelo es de perfil A/C, muy ácido, con pocos nutrientes, de tipo podzol.

3.2. FRÍAS:

3.2.1. FRÍA.

En los medios del clima frío, situado sobre los 60º de latitud, se presenta un invierno de seis a nueve meses, y las temperaturas medias anuales son muy bajas. Las precipitaciones son en gran parte de nieve.

La vegetación tiene un predominio de coníferas y otros árboles de hoja perenne, que forman el bosque boreal o taiga, aunque en algunas regiones hay también especies caducifolias.

Es muy importante en el norte de Europa (Escandinavia y norte de Rusia), Siberia en Asia, Canadá en América.

BOSQUE BOREAL.

El bosque boreal sólo está en el hemisferio Norte (toma su nombre de boreal, el norte). Está al sur de la tundra.

Biotopo.

Tiene una clima frío, con inviernos muy fríos, temperaturas muy bajas (mínimas medias de -50ºC, duración de nieve de 160-120 días, pero permite el desarrollo de la vegetación porque cuatro meses presentan una media de temperatura superior a los 10ºC.

- Es un clima templado de latitud elevada, modificado por la continentalidad (en Noruega, Alaska y Siberia), con una gran amplitud térmica anual y escasas precipitaciones, concentradas en el verano.

- Tiene un relieve suave de origen glaciar. El suelo es un permafrost que se deshiela en verano.

- Hay una dinámica morfogenética periglaciar: gelifracción y solifluxión. Con el deshielo se hunde la zona que cubre el permafrost y se forma un “alass” (estanque) lleno de agua al que bascula el bosque “tambaleante”, porque el suelo es poco resistente. Hay fenómenos kársticos en las fisuras llenas de agua al deshelarse. En invierno se reinicia el ciclo.

- La dinámica fluvial está muy contrastada estacionalmente. En invierno los ríos llevan poco caudal, que circula entre las capas de hielo superior e inferior. En el deshielo (desde mayo) hay un aumento brusco de caudal, hasta 30 veces más (fusión de nieve, lluvia, impermeabilidad del permafrost). Hay inundaciones, nuevos brazos fluviales y arrasamiento de las orillas. En julio el caudal desciende paulatinamente hasta estabilizarse.

Biocenosis.

- Hay una colonización biológica reciente porque el territorio boreal ha estado ocupado por glaciares hasta hace poco tiempo (7000-5000 aC).

- La flora es pobre, y la formación vegetal típica es el bosque de coníferas (pinos, abetos, piceas, alerces, sequoias de California que son los árboles más altos del planeta), adaptadas al frío y la nieve, con algunos planifolios (abedul, aliso, chopo). El sotobosque es muy pobre (arándano, gayuba), sobre un tapiz de musgos y líquenes. El bosque boreal es el 38 % de los bosques de la Tierra, es de perfil bajo (las raíces crecen poco por el permafrost). La evolución es muy peculiar: los pantanos se llenan de turba, originando prados colonizados por los vegetales hasta convertirse en bosquecillos higrófilos y por fin en los bosques de coníferas.

- La fauna es pobre pero más rica que en la tundra. Reúne animales venidos de los medios vecinos de la tundra y bosques meridionales. Destacan los insectos, pájaros, mamíferos pequeños (roedores, visón, marta) y grandes (alce, lince, lobo).

- La formación de suelos potentes está limitada por el clima y la juventud del medio. Son suelos jóvenes de carácter ácido (pH próximo a O), sin suelos alcalinos (pH próximo a 14). El suelo típico es el podzol: horizonte A de arena fina gris, horizonte B de arcilla e hierro (procedente de A). Los suelos turbosos se forman por la colmatación vegetal de los pantanos.

- Hay una escasa antropización (presencia humana), por la dureza del medio y el clima. No hay agricultura pero sí explotación forestal (a veces excesiva). La urbanización es difícil por el permafrost y los deshielos.

TUNDRAS CIRCUMPOLARES.

Las tundras circumpolares son un medio de transición entre las zonas polares y el bosque boreal, entre 60º-70º de latitud Norte y 50º-60º de latitud Sur.

Biotopo.

Hay un clima periglaciar: bajas temperaturas, elevada nivosidad (precipitaciones de nieve de 300 mm o incluso más), estaciones contrastadas, fotoperiodismo peculiar (inviernos de noche continua y veranos de día continuo). El nivel de nieves persistentes está un poco por encima de los 0 m, por lo que los frentes de los glaciares penetran en el mar.

El relieve es suave (una morfología debida a la última glaciación wurmiense). El suelo es de permafrost (del Cuaternario), continuo al N y discontinuo al S. Hay una ausencia de drenaje organizado (debido a la dominante llanura), por lo que en verano el agua es abundante, pero no corre sino que se estanca en lagos, pantanos y turberas.

- La morfogénesis (procesos erosivos) es importante en los meses de verano con el arrastre del agua del deshielo, además del viento. Hay tres específicos procesos periglaciares:

Gelifracción: derrubios formados por bloques de roca, de tamaño variable según el deshielo.

Crioturbación: deformaciones por mezclado en el interior del suelo debido a los cambios de temperatura, con una separación de las fracciones finas (arena, limo, arcilla) y las gruesas (cantos).

Solifluxión: movimientos de masas por deslizamiento de la arcilla por las pendientes al humedecerse.

Biocenosis.

Hay una gran pobreza de flora y fauna debido a la dureza de las condiciones climáticas (sobre todo en invierno), el escaso desarrollo de los suelos (permafrost helado, crioturbación, escasez de microorganismos para producir humus) y la reciente ocupación biológica de este dominio.

- La flora (proveniente del S) se ha adaptado a estas duras condiciones, con una morfología de porte rastrero, desarrollo de las raíces, hojas coriáceas, disposición en bolas. Hay un predominio de los hemicriptofitos, con algunos fanerofitos (abedul enano, sauce polar).

Es una capa vegetal discontinua. Hay tres zonas de N a S: 1) tundra desnuda con musgos y líquenes, 2) tundra arbustiva, 3) tundra boscosa, de transición al bosque boreal.

- La fauna está muy adaptada, con animales permanentes: roedores, insectívoros (musaraña), buey almizclero, zorro polar, armiño... y animales migratorios, como el alce, el reno y las aves insectívoras y rapaces. En el verano los insectos se multiplican en gigantescas masas biológicas.

- Los suelos tienen poco humus, no tienen horizonte B y hay dos grupos de suelo: los litosuelos (A)/C, con A poco desarrollado, y los suelos con humus bruto A/C.

3.2.2. POLAR.

Es un medio inhabitable, con una pobre biocenosis, debido al frío y el peculiar fotoperiodismo. El clima polar, situado a latitudes cercanas a los círculos polares, tiene un invierno de más de nueve meses. La nieve y el hielo cubren casi todo el suelo. La vegetación, la tundra, es muy pobre y localizada en pequeñas zonas, con sólo algunas especies arbustivas.

El frío.

- Las bajas temperaturas son las inferiores extremas del planeta, con isoterma de -20ºC en el casquete polar ártico y de -10ºC en el antártico.

- Carece de verano y el mes más cálido no supera los 10ºC.

- Las precipitaciones son muy escasas (100-200 mm anuales), en forma de nieve, por las altas presiones y la inversión térmica (debido a la temperatura del suelo hay más frío en las capas bajas de la atmósfera que en las altas, lo que ocasiona vientos bajos y fríos).

- La humedad relativa es muy baja (a -20ºC, el m3 de aire contiene sólo 1 ml de agua).

Fotoperiodismo.

Tiene un peculiar fotoperiodismo, de hasta cinco meses para el día y otros tantos para la noche, con un mes para la aurora y otro mes para el crepúsculo. Hay una mala incidencia de los rayos solares sobre los polos (lo que reduce el calentamiento). En cambio, hay corrientes marinas cálidas que reducen estos efectos.

Se diferencian los casquetes polares del Sur (continental) y del Norte (marítimo), produciendo dos medios distintos:

EL MEDIO ANTÁRTICO.

Biotopo.

El biotopo es un continente enorme (14 millones de km²), casi todo de hielo (inlandsis), pues ocupa 12 millones de km², con un espesor de hasta 1.900 m.

- Es un hielo perpetuo muy frío (-40 a -60ºC) lo que provoca un clima muy estable con un anticiclón de aire glaciar, de bajísimas temperaturas (-90ºC), escasas precipitaciones (siempre de nieve) y vientos fuertes que erosionan un poco (junto a las avalanchas) algunas crestas rocosas.

- Se desprenden de las lenguas glaciares las grandes barreras de hielo e icebergs flotantes.

- La erosión se debe al hielo (sobre todo), el agua subglacial y el viento.

Biocenosis.

La biocenosis es muy pobre en flora (algas, líquenes, musgos) en el litoral; la fauna es casi inexistente.

- Pero cuenta con una riqueza pesquera notable gracias a la poderosa y diversificada cadena trófica que va desde el fitoplancton y el zooplancton al krill, para pasar a peces, ballenas, pájaros marinos, focas y pingüinos, que a su vez alimentan a las orcas y otros predadores.

- No hay población humana (salvo la científica).

EL MEDIO ÁRTICO.

Biotopo.

- El biotopo en el Óceano Ártico son hielos flotantes.

- El biotopo del Ártico continental tiene un suelo (permafrost) que está permanentemente helado (salvo un leve deshielo dos meses al año).

- El clima es menos frío (-40-50ºC), más húmedo, nivoso e inestable que el antártico.

Biocenosis.

- En los hielos flotantes es nula.

- En el continente (Groenlandia) es favorecida por la temperatura menos rigurosa, la costa accidentada y que no hay aislamiento geográfico.

- Una escasa cubierta vegetal (criptofitos y hemicriptofitos) adaptada a las duras condiciones (pierden perió­dicamente su parte aérea y rebrotan en verano de sus yemas enterradas), en un suelo bruto ligeramente húmico.

- Una escasa fauna de pájaros (llegan en el verano para alimentarse de insectos), roedores, zorro, reno y caribú (en rebaños que emigran al Sur en invierno).

- La vida en el mar es muy rica, con una cadena trófica que va desde el fitoplancton y el zooplancton hasta los peces y las ballenas, focas y pájaros marinos, con carnívoros de gran talla (oso blanco, narval y morsa).

- Hay comunidades humanas de esquimales que viven de la caza y pesca. También hay científicos y militares.



BIBLIOGRAFÍA.

Bielza de Orly, Vicente. Geografía General. Taurus. Madrid. 1989. 2 vols. V. I. Física. 325 pp.

Capel, H.; Vilá Valentí, J.; et al. La Tierra y sus límites. V. II. Geografía Física, Económica, Histórica. Salvat. Barcelona. 1967. 488 pp.

Coque, Roger. Geomorfología. Alianza. Madrid. 1984 (1977 francés). 475 pp.

Demangeon, J. Los medios naturales del Globo. Masson. París. 1989. 251 pp.

Huetz de Lemps, A. La vegetación de la Tierra. Akal. Madrid. 1983. 263 pp.

Margalef, Ramón. Ecología. Omega. Barcelona. 1982. 951 pp.

Miracle. R.M. Ecología. Salvat. Col.T.C. 1984. 64 pp.

Myers, Norman. Atlas GAIA de la gestión del planeta. Hermann Blume. Barcelona. 1985. 272 pp.

Strahler, A.N.; Strahler, A.H. Geografía Física. Omega. Barcelona. 550 pp.

Walter, H. Zonas de vegetación y clima. Omega. Barcelona. 1977. 245 pp.