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EEUU conmemoró los 150 años del famoso discurso de Lincoln en Gettysburg



Estados Unidos conmemoró el martes el 150 aniversario del Discurso de Gettysburg, el llamado de Abraham Lincoln a un "renacer de la libertad", pronunciado en un punto de inflexión de la sangrienta Guerra Civil y devenido en emblema de la democracia estadounidense.

Miles de personas, políticos, turistas y aficionados a la historia vestidos con trajes de época, se congregaron el martes en el frío otoñal entre las tumbas del cementerio militar de Gettysburg en Pensilvania (este), en el mismo lugar donde el 19 de noviembre de 1863 el presidente Lincoln pronunció su breve y contundente mensaje.

"Esto es un sueño hecho realidad", afirmó Walter Whitten, un veterano afroestadounidense que viajó especialmente de Hawai con su esposa. "Es algo que he estado esperando durante muchos, muchos años".

Después de una recreación de las elocuentes palabras del mandatario, de discursos de legisladores e historiadores, de canciones y oraciones, 21 inmigrantes fueron naturalizados por un magistrado de la Corte Suprema.

La tarde del 19 de noviembre de 1863, cuatro meses y medio después de que el ejército de la Unión venciera en la Batalla de Gettysburg al de la Confederación, Lincoln pronunció las 272 palabras que quedarían grabadas para la historia. En diez frases y menos de dos minutos, hizo un llamado a los estadounidenses a volver a centrarse en los valores de la libertad, la igualdad y la democracia.

Menos de un año después de las primeras emancipaciones de esclavos, insistió en que todos los seres humanos nacen libres e iguales y en que Estados Unidos debía convertirse en la cuna de la libertad.

Y cerró con una frase que se convertiría en un referente histórico: "Que en esta nación, bajo el poder de Dios, renazca la libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparezca de la Tierra".

La Batalla de Gettysburg, ocurrida del 1 al 3 de julio de 1863 e inicio de la retirada de los sureños, causó en tres días más de 50.000 muertos, heridos y desaparecidos.

El ejército de los confederados, comandado por el general Robert E. Lee, se vio obligado a replegarse frente al ejército de la Unión del general George Meade. Era el fin de la invasión de los estados del Norte por las tropas del Sur y la victoria de los que defendían la idea de Estados Unidos, encabezados por el presidente Lincoln.

La Guerra Civil terminaría dos años más tarde, pero el camino estaba allanado.

"El mundo notará poco, y no recordará por mucho tiempo lo que decimos aquí, pero nunca podrá olvidar lo que ellos hicieron", dijo Lincoln en honor de los soldados caídos en combate, en un discurso que terminó antes de que muchos dignatarios lograran acercarse al podio donde el presidente hablaba.

"En realidad, hubo un silencio incómodo al final de sus palabras, porque las personas que estaban allí dijeron '¿Ya terminó? ¡Es imposible!'", contó Joseph Reidy, un historiador de la Universidad Howard en Washington.

En los días siguientes, sin embargo, los periódicos del Norte publicaron el mensaje de Lincoln. Los editoriales saludaron su contundencia como "la obra de un genio", dijo el profesor. Elogiado por los historiadores, memorizado por los escolares estadounidenses, el Discurso de Gettysburg es más conocido hoy que la batalla del mismo nombre.

No obstante, al conmemorarse 150 años de las palabras de Lincoln, algunos se cuestionan si la clase política estadounidense respeta ese legado.

"Al iniciar un nuevo año fiscal con el cierre del gobierno, estamos muy lejos de mostrar al mundo que nuestra democracia es la mejor esperanza para la humanidad", se lamentó el presidente de la Universidad de Harvard, Drew Gilpin Faust, en un editorial el domingo en el Washington Post.